Las palabras
son diamantes
invisibles
para los ojos
sin futuro.
Yo no amo las palabras
que se parecen
a las estrellas fugaces.
amo locamente
las sólidas
e interesantes,
que enriquecen
cultivan la mente
y purifican el alma.
Por eso las busco
impaciente
y las encuentro,
a veces escondidas
entre libros partidos,
con lágrimas sensibles
o las hallo fuertes
sobre muros bélicos.
Por eso quiero
para hoy
mañana
y siempre
un mundo imperfecto
sin penas y con palabras,
con palabras alegres
palabras de menta,
dulces, ardientes,
y doradas
como papas fritas
y que brillen
cada día
como el sol
sobre la Tierra
como brilla
la Luna en el jardín
de los ricos.
Mariano Nkogo Ehapo
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