Cómo decirte:
Que no tengo nada que ver con la tristeza.
Tengo una cita constante con la vida,
que es una manzana completa,
como una sonrisa mía.
Cómo decirte:
Que estoy constantemente en movimiento.
Que mañana tengo un nuevo partido
y en la noche me esperan el baile y la música
para dar melodía mi existencia.
Cómo decirte:
Que me esperan mis amigos con aplausos,
con abrazos calurosos por cada logro,
con tardes de felicidad ininterrumpidas
como olas constantes.
Cómo decirte:
Que disfruto de la creatividad de los niños.
Que estoy feliz por la existencia del pan,
el carisma de la mujer y la mano del hombre.
Que formo parte de este planeta.
Cómo decirte:
Compañera, amiga, media luna,
que me has ofrecido algo más que palabras,
que esas palabras me han elevado como una montaña,
que ni la tormenta de los hombres pueden derrumbar.
Cómo decirte:
Que no tengo nada que ver con la tristeza.
Que no pienso en regalar mi sobrero a la muerte.
Que duerme como un niño
y despierto como un adulto extraordinario.
Cómo decirte:
Que la vida es bella y joven
como una mujer recién enamorada.
Que mi amor es como un rayo dorado
que transforma la oscuridad en luz.
Cómo decirte:
que si me caigo, vuelvo a levantarme,
que no vivo ni camino en silencio
que no lloro ni uso la palabra melancolía.
que cada día creo una nueva historia.
Cómo decirte:
que no amo las cosas perfectas
si no las extraordinariamente sencillas,
que estoy a gusto con mi mejor amigo
y mi peor enemigo – Mariano.