A veces redonda o sin forma,
eres risa dorada,
humilde nobleza
camino estrellado.
Toda materia, piedra o plata,
diamante o arena
repiten tu nombre: luz, luz, luz.
Te pareces a una mujer hermosa.
Eres mi espada en la lucha,
quiero llevarte conmigo.
Te necesito con mis deberes,
llena mi mente con la luz del día,
duerme conmigo y aumenta mi energía
y mañana juntos cumpliremos los sueños
de los viejos poetas.
No te entretengas con la luna,
vamos a llenar de luz las casas,
sobre la mesa de los ojos tristes,
en los hospitales aislados,
vamos a iluminar a los niños.
Tenemos que derrumbar la oscuridad
que alimenta los ojos de los hombres
y si nos ofrecen túneles con sangre,
les eclipsaremos con un camino dorado,
para que juntos terminemos
los deberes de la tierra,
con la luz de la vida.
2 comentarios:
La oscuridad nos envuelve a todos, pero mientras el sabio tropieza en alguna pared, el ignorante permanece tranquilo en el centro de la estancia.
Anatole France
La luz es tan valiosa para todos precisamente por que nos ILUMINA y me ha gustado cómo lo has reflejado. Tienes talento Mariano!
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